Bob Esponja conquista las San silvestres de Almería y de Aranda de Duero

Más vale tarde que nunca así que a pesar del retraso, aquí está el post del fin de año atlético más divertido de mi vida deportiva. Y es que aunque no era la primera vez que corría una san silvestre, si era la primera vez que lo hacía disfrazado. Y creedme que disfruté como nunca con otra manera diferente de vivir las carreras y además lo hice por doble partida: la adelantada san silvestre de Almería y la de Aranda de Duero celebrada como Dios manda pocas horas antes de las uvas. Doble experiencia con grandes emociones.
Todo empezó con la idea de que dos amigos míos de otras disciplinas deportivas y que nunca habían participado en carreras populares se estrenaran precisamente en la más mágica: la carrera de navidad. Julio, extraordinario y veterano jugador de baloncesto, y Martín, un súper jugador de fútbol profesional, se lanzaron a la aventura de cruzar por primera vez la línea de meta de una carrera.

Para ello y para quitar presión al reto y además hacerlo divertido, decidimos disfrazarnos de Bob esponja. Así que gracias al impagable trabajo de Lourdes y Ana que nos ayudaron con los trajes, nos plantamos en el ambientado y navideño centro de Almería la noche señalada con las alforjas llenas de ilusión y dos bolsones de caramelos para que Bob esponja repartiera a los cientos de niños que se agolpaban en las calles.

Ya podemos afirmar que la carrera de Almería ha llegado a la madurez tanto en participación como en ambiente en las calles. Y es que el buen trabajo de la gente de Aqueatacamos se va superando a cada nueva carrera que organizan. Si a esto se suma el aumento de corredores atraídos por el recorte en distancia y el buen clima pues tenemos lo que pudimos ver: el paseo y obispo Orberá, las dos calles más céntricas de la carrera, abarrotadas de gente aplaudiendo. Nunca había visto nada así en mi ciudad en un evento deportivo así que me quedé maravillado y felizmente sorprendido.

La carrera en si fue divertida a rabiar. Cantábamos, gritábamos y saludábamos a conocidos y extraños. Hicimos furor entre el público y no tiene precio ver las sonrisas de tantas personas, en especial las de los niños. Yo gasté los caramelos en la primera vuelta y creo que escalabré a más de uno (el próximo año serán gominolas blanditas). Todo era genial y festivo. Era la primera carrera en la que la ilusión no se borró en todo el trayecto de mi cara. Risas al ver la originalidad de los trajes y un ambiente de fiesta y navidad alucinante. Las niñas del exorcista, el sheriff con el ahorcado, los guardias civiles y sus presos, MA del equipo A, los cazafantasmas y muchos más. La verdad es que si tuviera que resumir mi mayor impresión en una palabra elegiría: Sorpresa. Una gran y genial sorpresa ver que por fin en Almería la gente se echa a la calle en un acontecimiento así. Y por supuesto el año que viene volveré a disfrazarme y disfrutar porque la san silvestre es la única carrera en la que puedes hacer eso. Y es una oportunidad que no se debe desaprovechar. Para correr, competir y luchar por tus marcas tienes 364 días más.

Arriba parte de mi club con el presidente Florencio (dorsal 664) un ejemplo a seguir por su trayectoria.
Abajo el equipo de Bob Esponjas con M.A Barracus del equipo A

los trajes fueron confeccionados a mano con el sudor y esfuerzo de Lourdes y Ana. Nada de prefabricados

La que liaron estos guardias civiles y sus presos fue digna


Dos días después nos fuimos a Aranda de Duero y allí nos lanzamos a correr su san silvestre. ¿Qué os digo de esta? Venía con la sorpresa de la de Almería y yo pensaba que al ser un pueblo con diez veces menos habitantes pues la cosa sería mucho más light. ¡Profundo error! Aquel buen sabor de Almería se vió superado con creces con la excelente organización de la carrera por los bomberos de Aranda. En realidad la carrera no era una sino varias porque empezaban los niños desde 2 años hasta juveniles. Asi que, mi cuñada preparó disfraces para todos los peques y allí que corrieron: Lucia vestida de mamá Noel con un trineo lleno de regalos del que tiraba la primita Selene disfrazada de Reno; Más mayores, con 6 y 4 años, corrieron Hugo disfrazado de dinosaurio y Javier de ovejita con cencerro incluido. Después llegó mi vikingo Roberto con trenzas rubias nórdicas espada en mano y una capa que debía pesar 5 kilos... Por último mi sobrina Lorena con las más mayores.

Tras eso los de la tercera edad para dar paso ya a la traca final con una masiva participación mayor aún que la de Almería. Y si me quedé alucinado por el hecho de ver tantos corredores, cuando empezó la carrera y comprobé como todos los kms de trayecto eran rellenados codo con codo con gente a los dos lados animando, me quedé embobado. ¡¡alucinante!! Toda la población de Aranda se echaba a la calle masivamente a animar. Había un trozo que incluso no cabíamos más de 2 corredores de lo estrecho que era el pasillo. Realmente fue muuuuy emocionante e inolvidable. El mejor preliminar a la uvas y la mejor manera de despedir un 2010 que me tuvo lesionado y noqueado gran parte del año. Este 2011 está por escribir... para empezar a 7 días viene la Media Maratón de Almería y 5 semanas después la gran Maratón de Barcelona. Espero contároslo en este blog mío y vuestro. Abrazos a tod@s.


Mariquita Pérez dijo
Hombre ya era hora de que te volvieras a acordar de tu blog y colgaras esas fotos tan chulas :) Un saludico Bob Esponja.
26 Enero 2011 | 10:35 AM