Media Maratón de Granada 2010: Resurrección de un corredor popular y Renacimiento del blog

Esta que veis aquí era mi tremenda barriga albergando 8kg de grasa densa y compacta. Ella ha sido mi compañera de viaje estos meses de verano; Mi particular mochila adosada a modo de embarazo de 7 meses y muestra palpable de cómo una lesión no sólo tiene secuelas a nivel de los isquiotibiales, aquiles y demás. Pues bien, como podéis imaginar, cuando empecé a entrenar con semejante lastre fue una aventura. Desde encontrar camisetas de otras tallas para disimular mi oronda figura, hasta sufrir el inmenso bamboleo hacia arriba y abajo en las series. Toda una odisea que afortunadamente ya no tengo que pasar porque he dejado el total del peso ganado y, por supuesto, sin renunciar a mis cervecitas diarias. Vamos, que ya casi tengo mi "tipito competición" y sólo me falta afinar 1 kg más para la media de Almería.
Muchos de vosotros, todos los que leéis el blog asiduamente, me habéis preguntado estos meses por mail o teléfono acerca del "parón" inusual del blog. Algunos habéis tenido palabras de cariño hacia este mi pequeño diario. Y es que las líneas de este han sido en los últimos años punto de encuentro de un montón de personas a las que nos unen las cosas de las que habla el blog. A veces atletismo, a veces música, pero casi siempre detrás de estas excusas lo que laten son vivencias y una vocación por compartirlas. Al fin y al cabo son historias humanas con todos sus sentimientos asociados que comparto con vosotros y que con vuestros comentarios, superados los 1600, se reescriben y modifican más aún. Y es que un "post" o "entrada" no termina en lo que ha escrito el autor (117 post) sino que sigue creciendo con cada comentario. En ese sentido, el de la participación e inmediatez, no os engaño si reconozco el daño inicial que ha hecho la famosa red social Facebook al mundo de la blogosfera. Aunque quiero pensar que es un daño a corto plazo y que ambas cosas, las redes sociales y los blogs, pueden coexistir con éxito. Así que me he propuesto que este renacimiento o "despertar" del blog lo convierta en lugar preferente donde plasmar mis inquietudes en lugar de ese "atajo rápido y cómodo" que es el Facebook.

Y como han pasado muuuuchos meses, a modo de resumen os dejo aquí algunas fotos de lo que podía haber sido un buen post de este blog y que se quedaron en el típico "añadir comentario" o "En qué estás pensando ahora" del Facebook. En estas fotos se recoge un momento muy especial para todo padre pero mucho más si el padre es atleta popular: la primera carrera con sus dos hijos. Y es que en Mayo pasado, Lucia, Robertito y yo, corrimos la carrera de la cruz roja. La experiencia fue divertida y llena de anécdotas; entre estas destacaban el contraste entre las ganas de correr de Roberto frente a la reticencia a hacerlo de una Lucia desbordada por tantos metros trotando. Al final, tras engañarla varias veces llego el momento más maravilloso y emocionante: la entrada a meta los 3 cogidos de la mano y escuchando los aplausos de todo el mundo. ¡Fue genial verles las caritas de emoción! Aunque creo que cuando recogieron sus medallas y su primera "bolsa del corredor" con esos bocadillos y viandas disfrutaron mucho más. 

Y desde esa carrera de la cruz roja hasta el presente han pasado muchos días de duro entreno, 8 semanas de dieta y por fin el ansiado retorno a mi distancia el domingo pasado en Granada. Y es que no había competido desde aquella San silvestre ultraveloz hace 11 meses ya. Así que disfruté como si fuera mi "primera vez". Volví a sufrir en mis carnes esa dureza de las medias maratones, tan centrada no tanto en la agonía como en los diezmiles, sino más anclada en el desgaste silencioso de un ritmo fuerte y continuado que aunque oxigenado en cuanto a ventilación, es tremendo y duro.
El Domingo me sorprendió de nuevo gratamente la cantidad de pensamientos que te asaltan en esos 21 kms, a veces fugaces, a veces reflexiones más elaboradas,... ¡es increíble todo lo que se te pasa por la cabeza! Además hay que sumar las emociones propias de todo lo que envuelve a esa fiesta del atletismo popular: los aplausos y comentarios del público (algunos originales a rabiar); los reencuentros con compañeros; esos nervios previos que desaparecen con el disparo; el compañerismo en carrera; lo maravilloso que me parece siempre robarle el asfalto a los coches durante una mañana; lo apabullante que es imaginar las 1802 historias detrás de cada atleta que llegaron a meta; la impresión que da ver los rostros de los que llegan una vez tú has terminado y pensar a continuación: "¡Dios que cara habré llevado!"; esas cervecitas tras la carrera que saben a gloria bendita; esa sensación de poderío psicológico cuando estás roto, agotado y con las piernas que te explotan y sigues pateando el asfalto... ¡te sientes un superhombre! Y sobre todo, ese alivio tremendo cuando cruzas el arco de meta...¡¡uf, que emoción!! Y ya van camino de 40 medias maratones, más de 25.000 kms en mis piernas registrados oficialmente (y unos cuantos más sin registrar) y todas estas cosas las sigo viviendo y sintiendo con la misma intensidad.
Y respecto al desarrollo de la carrera y marca: pues muy satisfecho con esa 1h 28' 20" de tiempo real de alfombra a alfombra con chip ; Y si a esto le resto el minuto que anduve atascado en el km1 sin poder correr pues se queda 1h 27 que fue el ritmo medio real que llevé en los 20 kms restantes. Contento del rendimiento porque estoy al principio de la temporada, y contento porque Granada tiene al menos 5 kms de cuestas de esas fuertes en las que te caen entre uno y dos minutos. Pero cabreado por esa falta de civismo que es no respetar los cajones de salida que pone siempre la organización. No entiendo ese empeño en bloquear las salidas cuando cada uno podría correr a su ritmo desde el arco de salida. No es lógico que yo y 20 como yo taponemos a los corredores que van por ejemplo a 3'40" y los forcemos a ir más lentos; ni es lógico que los que van a 6 min/km taponen a los que quieren ir a 5'30" y así sucesivamente. Lo gracioso es que si se respetaran los cajones se agilizaría la salida, se evitarian choques y caidas, y todos tardarían menos. Pero bueno, marcas y disertaciones a parte, lo que me llevo de Granada es lo de siempre: un montón de buenas sensaciones que me llenan, que me dan vida y que me hacen sentir feliz.
Y por supuesto las cervezas postcarrera junto a Merche y Cristobal encierran uno de los momentos que dan sentido a todo esto. Y esto es por el valor de las personas que tuve a mi lado. Merchita es una de mis mejores amigas y testigo de todos estos años de correrias atléticas. Ella siempre me acompañó pacientemente y con una sonrisa en todas aquellas primeras medias en las que yo casi cerraba las carreras. y lo más bonito de todo es que lo hacía fundamentalmente porque que para mi eran acontecimientos importantes. Por eso y mil coas más es mi amiga. ¡que grande es mi merchita!
Y este pájaro que veis arriba es Cristobal. Mi media naranja atlética, mi compañero y amigo inseparable al que en estos años he logrado llevarlo por el camino del lado oscuro: el de sacrificar los largos kilometrajes semanales y cambiar los sobrevalorados rodajes típicos por más "entreno de calidad" a base de kms en series de todos los colores y ritmos. El fruto ya lo está recogiendo: este año corre como nunca hubiera imaginado aunque a Granada fue cojo con una contractura en isquios; a pesar de eso, cojo y sin ganas hizo 1h 29. La única espina que me queda y algo en lo que no he logrado influirle aún es que cambie esa cocacola por esa Cruzcampo fresquita que tengo en mis manos....¡no desistiré! je je je
Y para acabar este post os dejo dos fotos que demuestran lo que debe ser el espiritu del corredor de fondo. Este muchacho subió todas las interminables y aniquiladoras cuestas del circuito a base de brazos, corazón y una fe que le empujó hasta meta en una silla que no era siquiera de competición. Y aunque detrás de cada uno de los 1800 que cruzaron meta seguro hay una bonita historia de superación, la de él quizás sea el simbolo más claro de que no hay limites ni barreras, de que no hay nada insuperale. Esa mañana en Granada, ese anciano y anciana que llevaron sus arrugas y artrosis hasta meta y este muchacho sin pierna nos dieron una increible lección y nos arrancaron los aplausos más fuertes. Aprendamos de ellos y no perdamos el norte del sentido de ser corredor popular. Os dejo con la sonrisa del auténtico vencedor de la Media de Granada. Besitos

PD.- Esta carrera esta dedicada a Sandra. Gracias a ella pude correr cuando 24 horas antes trabajó pacientemente sobre mi espalda con pies,manos, puños hasta que me alivió el dolor de esa contractura que no me dejaba vivir. Sandrita es otra gran persona que la vida me ha regalado :)

Merchita dijo
Gracias por tus palabbras, snif!! Y todo eso a pesar de que no me trajiste las aletas!!!! Felicidades, campeón.Un besico helaso desde GRANÁ.
12 Noviembre 2010 | 12:02 AM