Media Maratón de Guadix: Vuelta a la bendita y sana rutina

Con este post se pone fin a este largo periodo de inactividad bloguera (el primero en dos años) que ha durado nada menos que 3 meses. La explicación de esta larga ausencia se debe basicamente a cambios laborales (muchas más horas de trabajo) y también a que esa pequeña diablilla llamada Lucia "ha despertado" definitivamente y se ha sumado al carro y ritmos de trastadas del hermano. Ahora la mezcla entre los dos es explosiva, inaguantable y el número de veces que hay que intermediar para separarlos, poner paz o simplemente organizar o participar en sus juegos se ha multiplicado exponencialmente. Asi que me ha llevado mi tiempo adaptarme a toda esta locura y tras esta etapa en la que he andado un poco, llamémosle, "desordenado" y "desubicado" me he lanzado a retomar mi rutina con alegría.

Para ello nada mejor que la primera Media maratón de mi temporada 2009/2010 (ya sabeis que hago las temporadas de Septiembre a Mayo). Asi que me lanzé por segundo año al calvario de cuestas de la ciudad granadina de Guadix no escarmentado por la experiencia del año anterior. Ya en 2008, esa sucesión de desniveles, hicieron muy caro bajar por apenas unos segundos de la 1h 30 y salvar "la honrilla" que se me suponía. Una buena medida comparativa de la dureza de la prueba de Guadix la dió la marca de tan sólo unos dias después en otra Media maratón más benigna: 7 minutos menos (1h 22) certificaban que aquel circuito ondulante no era para repetir. Pero a pesar de eso y de que todos mis compañeros se rajaron me presenté allí en una mañana de frio (8º), lleno de las típicas dudas acerca del estado de forma y dispuesto a revivir esas sensaciones que se viven en las Medias.
El perfil de la carrera no tiene ni una sola zona llana. Además al usar esta escala no se ven las "cuestas dentro de las cuestas" que realmente hay en esas lineas rectas ascendentes o descendentes.

Arriba con Paco, corredor con el que tengo el placer de intercambiar sensaciones correriles por mail desde hace un año más o menos. Felicidades por mejorar su marca aunque una semana después en Jaen la volvió a mejorar.
Mi objetivo a nivel de marca era intentar bajar de 1h 30 en vista de lo caro que salió ese empeño el año anterior. Para ello me propuse ir conservador hasta el final de la famosa "cuesta de purullena" (km 9 más o menos). Y así fue como lo hice, clavando los ritmos medios a 4' 10" durante los primeros kms ascendentes callejeando por las calles. No os lo vais a creer pero esa primera media hora la viví con intensidad, con felicidad, saboreando cada sensación física del golpeteo de mis zapatillas, de mi propia respiración, de la respiración de los corredores que me rodeaban... Era como si a pesar de las más de 30 medias que llevo nunca hubiera corrido una. Verse allí rodeado de más de 400 personas serpenteando por las sinuosas calles de la ciudad fue una vez más un momento especial que todos los años se repite en Octubre cuando empiezo.

Arriba los primeros 200 metros de carrera. Abajo se nos ve abandonando Guadix en la única zona más llana antes de empezar a subir la famosa "cuesta de purullena". El dorsal 825 es el más guapo ¿verdad? ;)

Así fue como en el km 9 por primera vez en mucho tiempo, cosa rara en mis Medias ya que siempre uso estrategia agresiva casi suicida, llegué más o menos entero. Asi que en cuanto coroné la cima me lancé a ritmos frenéticos sub 3'30" propios del desnivel descendente tan fuerte que había durante casi 2 kms seguidos.

En la foto se ve el final de la cuesta. Si os fijais en los árboles del fondo, de donde veniamos, os dais cuenta de la dureza.
Allí empecé a sufrir de verdad y a exigirme. Poco después se volvía a subir y recordé la dureza de esos kms finales de las Medias donde la cabeza es la que tira de las piernas. Piernas que sólo piden parar y que las dejen descansar de la paliza a las que se someten. También me reencontré con la sensación de ese "minimuro" de las Medias; Esta vez el km 17 y el 21 fueron los que se me atragantaron. De esos kms en los que tienes que "engañarte", dividirlos en partecitas de 200 o 300 metros... engancharte a alguien y fijarte en cualquier cosa, en como corre por ejemplo, para olvidarte de tu propia y particular agonía. El km 21 con dos rampas a modo de postre de casi 200m. Cada una era el último escollo que superé para esa 1h 26 que me sabe a gloria y que me llena de ilusión de cara a seguir entrenando.


Estas dos fotos de arriba están tomadas a 100 metros de meta por Miguel, incansable compañero de las carreras pero desde el otro lado del objetivo... La cara de sufrimiento es digna. Abajo la llegada a meta tremendamente satisfecho por el buen resultado en una prueba "no rápida". Miguel el fotografo acaba de inaugurar una nueva web llamada "fotosportmania.com" de visita obligada para cualquier corredor de la zona.

En fin, hasta aquí el breve relato de mi aventura grnadina. Me alegro de volver a escribir en este blog que como siempre he dicho es más mi pequeño diario abierto al mundo que otra cosa. Bienvenidos a los que lo visiten. Abrazos a tod@s.

¡Que buenos y obedientes parecen en estas fotos!... ja ja ja




Paco dijo
Que mam...que grande eres y que fuerte estas ahora a principio de temporada, clavarte hora ventiseis en Guadix....que miedo..No voy a Almeria casi seguro...donde vamos a atacar este año?
un abrazo crak
27 Octubre 2009 | 05:03 PM