Mapoma: 42 kms de emociones fuertes

Comienza la verdadera cuenta atrás. Mapoma, el maratón de asfalto más duro del país, está ya asomando la cabeza. Este domingo las calles de Madrid se llenarán de miles de corredores y cada uno con su particular e interesante historia a las espaldas. La mía ya la conocéis muchos... Quedé enamorado de este circuito hace 3 años embargado sobre todo por la emoción que supone correr animado por decenas de miles de personas en las calles. Es el día en el que nuestro esfuerzo de corredores populares, anónimo la mayoría de las veces, pasa a ser público y reconocido. Es el día en el que te sientes como un futbolista en el Bernabeu o un ciclista en esos pasillos que forma el público en las etapas de montaña. Pero además, la magnitud del reto me seduce mucho. Hacer una maratón es ya algo muy especial y único, así que hacer la de Madrid, con esos continuos toboganes que intentan ocultar los de la organización cambiando la escala de la altimetría en la web oficial, es más especial aún.
También está claro que desde el mismo momento que elijo Madrid, decido sacrificar la marca que quizás en un maratón como Sevilla estaría más clara. Así que todos los que me quieren ver bajar de las 3h tendrán que esperar a Málaga en unos pocos meses. Y hablando de las marcas, me preguntareis cuál es mi idea o estrategia... Bien, os adelanto que según los tests en terrenos similares en desnivel (las series en llano no sirven), me muevo razonablemente entre las 3h 06 y las 3h 12. Pero los que ya sois maratonianos sabéis que los 42 kms son la carrera más incierta. Hay cientos de imprevistos que te acechan y que en una media no suponen nada pero en una maratón son un mundo insalvable; En tan sólo 2 o 3 kms te pueden caer 30 minutos o cosas por el estilo. Así que, mi primer y principal objetivo será llegar a toda costa: Vencer a la mítica distancia superando las limitaciones de mi cuerpo y mente será el principal objetivo. Si esto sale con marca pues bien, pero si no es así, también será igual de bien. En un maratón todo el que llega a meta es para mí un superhombre.
Todas estas fotos son del mapoma del año pasado. Esta vez echaré de menos a mi familia cerca pero es que lidiar con dos peques por madrid mientras yo corro es una tarea casi imposible para Montse. Abajo podeis ver la verdadera altimetría en forma de dientes de sierra en los que aunque en un tramo parezca que se sube 100 metros, realmente acumulas 200 sumando todos esos pequeños picos.Asi suma y suma hasta 42 kms cascapiernas y antiritmo. Por eso no es de extrañar la cara que llevo en la foto del km 40. un poco más abajo de estas lineas, bien diferente a la alegría al pasar por la puerta del sol de esta foto de arriba.
Quedan 5 días, el trabajo ya está hecho y ya sólo me queda evitar inoportunos resfriados y descansar el máximo posible para llegar fresco muscularmente y poder afrontar con garantías el infierno madrileño. El año pasado los calambres evitaron un marcón tras 36 kms a buen ritmo y este año lleva camino de repetirse la historia porque voy corto de gimnasio y de kilometros. No importa. Voy como voy y ya no hay lugar para lamentaciones. El extenuante y exigente entrenamiento ya ha acabado y esta semana queda reforzar la mente y trazar estrategias para afrontar y superar el temido "Muro". El año pasado supe recomponerme en menos de 5 minutos al golpe del famoso "Tio del mazo". Es la sensación más desagradable que nunca jamás he vivido... Es como una agonía indescriptible acompañada de una falta de fuerzas extrema. Es como si efectivamente te golpearas contra un muro, quedando en una especie de shock, desorientado y sin saber de dónde te ha venido la hostia tan repentinamente. Así que el nombre de "Muro" le viene como anillo al dedo.
Está claro que el maratón es un "calentamiento de 30 kms y una carrera de 12"... Una verdad como un templo ya que a partir del 30 es cuando empieza la verdadera carrera, los kms de antes son un aperitivo en el que tienes que tener mucho cuidado porque todo lo que gastes de más, después lo echarás en falta fatídicamente. Así que la esencia de un buen maratón es el ritmo fijo sin grandes cambios y guardando y guardando y guardando para el final. En Madrid lo del ritmo fijo es una utopía con tanto sube y baja, así que ahí tenemos uno de los factores que hacen que sea un infierno, además del calor, claro. Siguiendo con los típicos consejos que esta semana escucho: Algunos expertos dicen que en los primeros 20 kms, tienes que ir con la sensación de "no correr" y de "estar haciendo el tonto de lo lento que vas". Ese "yo puedo correr más" debe ser acallado y contenido para garantizar un final sin sorpresas desagradables.
Yo no sé aún lo que haré... supongo que saldré a ritmo alegre pero contenido y siempre por sensaciones. Voy sin presión y a disfrutar así que no tendré problemas en aflojar si me veo justito. En ese sentido tanto Cristóbal como yo tenemos claro que el éxito está en cruzar por la meta del Retiro. Y estos días previos seguro que soñaremos con esa ansiada recta, con ese griterío tan emocionante a ambos lados, con esas frases que te martillean los sentidos y van directas al corazón. Desde luego, el público de Madrid es alucinante... Siempre he pensado que igual que esa viejecita te dice esa frase a ti, se la repetirá durante horas a muchísimos corredores. Sin ellos esta carrera no tendría el mismo sentido así que Gracias.
Nos vemos en el próximo post... si todo va bien, el de mi cuarto maratón. Un abrazo a tod@s
Este domingo pasado se me ocurrió la "genial idea" de hacer un diezmil pero sin apretar con el motivo de la 3ª carrera del puerto. El caso es que logré frenarme durante los primeros 3 kms pegado al globo de los 40' hasta que sin querer empecé a apretar y acabé enfrascado en una guerra que no era la mia y que me ha dejado las piernas cansadas... ¡¡tonto!! Al final hice 38' 20'' pero arrepentido. Esperemos recuperar en estos dias. Aunque la camiseta es bonita ja ja ja

Franfri dijo
Barney, tú lo has dicho: el trabajo ya está hecho. Ahora, a olvidar también esa escasez de gimnasio y demás. Vete con la sensación de que estás como una moto, que has trabajado mejor que nunca, que la base conseguida con esas medias es fabulosa, y que te quiten lo bailao. Has descrito perfectamente cómo se ha de correr un maratón. Ahora sólo te falta hacerte caso, oir a tu cuerpo, tratar de disfrutar y cuidarte en estos días.
Te deseo mucha suerte, te envío toda mi fuerza (que a mí no me hará tanta falta - estaré de comuniones) y todos mis ánimos
Un abrazo
21 Abril 2009 | 04:47 PM