Media Maraton de Lorca: "El circuito perfecto"
Siempre he dicho que la media de Lorca es mi “carrera talismán”. Y es que fue la primera carrera en la que se hizo más “real”, por decirlo de alguna manera, mi viejo sueño desde niño de ser atleta. Y es que de pequeñitos jugábamos a las olimpiadas y yo, frente al televisor soñaba con los ojos abiertos, con ser protagonista algún día de esas gestas heroicas de mis admirados deportistas. Me imaginaba en la pista corriendo, curiosamente no siempre me imaginaba ganando, cosa rara en un niño; sólo quería participar porque el simple hecho de hacerlo era ya el premio para mí. Imaginar la tele retransmitiendo, el estadio entero aplaudiendo y la sensación de estar ahí en la pista, era ya de por si demasiado atractivo como para pensar sólo en ganar.
Así pues, era la cuarta vez que corría en esta ciudad murciana paraíso de los embutidos. Y siempre con el recuerdo presente de aquella primera en la que hice el salto cualitativo y cuantitativo en mi manera de correr las carreras populares. Desde aquel día descubrí una nueva forma de disfrutar, la manera que había soñado tantas veces de niño: la de la emoción a flor de piel. A partir de ahí mi lucha dejo de ser contra la distancia y dirigí mi atención y esfuerzos contra la frontera de mis propios limites físicos y mentales. Se puede decir que en Lorca, en aquel noviembre del 2004 tuve conciencia plena de la frase “no hay nada imposible”... Era mi octava media maratón y la primera vez que se me saltaron las lágrimas en una carrera. Además tras esta carrera me planteé entrar en algún club... Así fue, en resumen, como Lorca se convirtió en mi carrera talismán y cita ineludible, salvo el año pasado que me puse muy malito y sólo pude aplaudir al bueno de Wildrunner antes de que se convirtiera en un “animal de montaña”.
Esta es la nueva equipación con el cambio de patrocinador... Este año voy de azul como los pitufos y no hagáis chistes fáciles ;) El guión fue el de siempre: salir a sufrir-disfrutar con la idea de que si en los entrenos tan exigentes el nivel de sacrificio es alto, pues en carrera debe ser igual o mayor, ya que es el día grande para nosotros, el día en el que debemos echar el resto y ese plus oculto de más que siempre sale en las competiciones y que te hace rebosar toneladas de adrenalina. El circuito nuevo, instaurado desde el campeonato de España del año pasado es de ensueño, el mejor en el que he corrido nunca. Es casi totalmente llano, por grandes avenidas y siempre en sombra. Además al ser a 3 vueltas (una pequeña y dos grandes) los familiares te pueden ver hasta en 9 ocasiones. Así que allí estaba mi hermano Adolfo cámara en mano grabando videos como sólo él sabe... De hecho sus amplios conocimientos de cine no sólo se limitan a su trabajo de años y años como crítico en la cadena Ser y en el periódico de la ciudad, sino que además ha dirigido dos cortometrajes premiados. Eligió los mejores encuadres, seleccionó escrupulosamente los ángulos y allí estaba jaleando mi nombre cada vez que pasaba delante suya, cámara en mano cual Spielberg. Así que el reportaje prometía mucho y cuando acabé se fue directo a enseñármelo hasta que...¡¡¿¿dónde leches está lo que he grabado??!!... La cara del pobre si que era para grabarla... ja ja ja... No había apretado el botón hasta el fondo y no se grabó absolutamente nada. Pero curiosamente me encontré tan feliz por el carrerón que hice y por todo lo que sentí que no eché en falta las imagenes. Y lo que verdaderamente me encantó fue el hecho de tenerlo allí animándome, ya que él sembró el germen de mi pasión por el atletismo y las olimpiadas. Fue especial tenerle allí y ese pensamiento pululó varias veces entre las miles de cosas que se te pasan por la cabeza en una carrera. Cristobal mejoró su marca personal en un preludio de lo que le espera dentro de 2 meses Mi hermano, la voz que me animaba a seguir pateando el asfalto con fuerza. Aún recuerdo cuando de niño lo veía irse a entrenar en la época del club "La Llave" cuando el atletismo en Almería tenía gran escuela... sin duda su semillita ha hecho que hoy esta foto sea posible. Respecto a mis emociones... cada carrera supone un viaje hacía dentro, una serie de pensamientos y sensaciones a borbotones; una lucha interna que te hace renacer más fuerte y seguro de ti mismo. Una descarga de adrenalina flipante que te engancha cada vez más y más... Parecía que no corría yo sino aquel niño del que os he hablado al inicio del post. El niño que se imaginaba en la pista persiguiendo a Sebastian Coe o Jose Manuel Abascal. Por fin, mi sueño es real. Y es que no sabéis lo que siento cada vez que me veo con la equipación (por cierto hemos cambiado de patrocinador y es nueva). Correr es sin duda además de un sueño hecho realidad, una fuente inagotable de paz interior que se encarga además de comerse cualquier resquicio de ansiedad diaria; es mi homeostasis necesaria. Lo que me centra la cabeza y el alma.
Y por supuesto, el habitual festín postcarrera con las planchas llenas de morcillas, chorizos, filetes de ternera y demás embutidos... Hasta el pan con la sobrasada te lo calentaban en la plancha....¡¡uhmmm!! Manolo pulverizó su récord en una carrera inteligente y dijo adiós a sus miedos; Se lo merecía después de tantos esfuerzos. Juan tuvo un estreno inmejorable en la distancia y en el club...¡¡Felicidades a los dos!!
Respecto a la crónica de la carrera: El frio polar siempre fiel a su cita, nos hizo refugiarnos a todos dentro del pabellón en el que se repartían los dorsales y reducir a escasos 5 minutos prácticamente, el tiempo de calentamiento. Los 3 grados al sol dibujaron una estampa poco habitual: a 15 minutos del comienzo, nadie estaba calentando aún excepto el menda lerenda que parece que en vez de en Almería hubiera nacido en Finlandia. Me encanta el frío y además me hace rendir bien. La duda era si estaría recuperado del dichoso virus familiar, ya que 2 días antes estaba con la granja de pollitos verdes, aerosoles y toses perrunas. El caso es que no tuve molestias excepto un par de golpes de tos en carrera.

Gracias al circuito, logré hacer la carrera más “a ritmo” de toda mi vida... Todos los parciales rondaban el 3' 50” por km, segundos arriba o abajo... y de nuevo volví a beneficiarme de la ayuda que supone no ir sólo, ya que hicimos espontáneamente un grupo de tres corredores para ayudarnos en los momentos que flaqueábamos. También, de nuevo el hecho de cruzarnos unos con otros me benefició, logras “engañar y entretener” a la mente... Ver a Manolo o Cristobal animándome... o incluso en los momentos de bajón, esos en los que piensas que no puedes más, verle el sufrimiento en la cara a los de élite, te hacen pensar: “qué leches, si ellos van también rotos de dolor”... y otra vez para delante. El único punto negativo que pondría a la carrera es la animación del público, su pasividad, pero supongo que el frío no invita a salir a la calle. De todas formas, la organización puso músicos a lo largo del circuito y altavoces con música ambiente al más puro estilo maratón. Recuerdo los percusionistas del km 8 y el cantautor subido en una fuente de una de las rotondas con su guitarra y amplificador. ¡¡genial!!.
Bueno y respecto a los resultados, logré entrar en meta con 1h 22' 11”... a 3 puestos de conseguir el que hubiera sido mi segundo cheque-premio (30 euros). Un marca que sigo viendo como espectacular quizás porque en mi cabeza sigo siendo aquel corredor de 1h 55' y no logro olvidarme de la historia de mis inicios. Así que verme tan cerca de los de cabeza me sigue sorprendiendo gratamente. También es, una vez más, signo de que mi particular forma de entrenar del “menos es más” en beneficio de los kms de “calidad”, sigue siendo efectiva, a la par que evita lesiones (2 años ya sin mis dolores). Llegué a Lorca con kilometrajes semanales de 45 y por supuesto, bebiendo mi medio litro de cerveza diario. Atrás quedaron los sacrificios en la dieta y demás parafernalias a las que los populares le damos tanta e innecesaria importancia porque no son tan determinantes como creemos. No estaría de más un post hablando de estos “mitos” y de lo que hay de falso y de realidad en ellos. Aún recuerdo las cenas de navidad recortándome de comer...¡¡se acabó!! ¡¡Viva el jamón!! ja ja ja
Bueno, antes de finalizar, debo deciros que el blog ayer cumplió 2 años ya... Hubiera querido hacer un post especial (no lo descarto) pero ya sabéis la poca libertad que dan los dos peques y su demanda de atención permanente. De hecho fijaros lo que he tardado en publicar la carrera. En fin, dos años con vosotros, los que me leéis nada más y los que además de leer participáis con vuestros comentarios. Sin duda, sois lo mejor de esta aventura que es tener un “diario abierto al mundo”. Un abrazo muy fuerte a tod@s
Con la boca llena y la cerveza vaciándose demasiado rápido


sylvie dijo
Iba a decirte mil cosas sobre tu carrera, ese mérito post-resfriado, esas birras, el nuevo equipaje o el zampón que te pegaste tras el esfuerzo...pero es que aún me estoy riendo de imaginar a tu hermano sin haber grabado nada de lo que pretendía ser la mejor peli de spielberg!!!!
Qué bueno!!!...
Aún así, nada, que eres un campeonísimo...y no solo por lo rápido que corres, sino por como lo disfrutas y lo vives. Me encanta leerte siempre con tanto entusiasmo para todo.
Besitos bonico.
23 Noviembre 2008 | 09:45 PM