Gracias Rick Wright: Adios al maestro, al mago y a la elegancia en los teclados
Hay dias en los que la historia de la música cierra capitulos abiertos hace muchos años. Dias en los que se va el artista, se va el hombre y empieza a hablar sólo la obra, multiplicandose su ya de por si enorme valor. Hoy nos acaba de dejar uno de los artistas más completos y geniales de los últimos 40 años: Richard Wright, co-fundador de los Pink Floyd murió ayer de un cancer demasiado agresivo y rápido. Y lo peor de todo es que nos dejó en uno de sus momentos más felices tanto a nivel personal como artistico....
Nos queda la alegría, según las últimas entrevistas, de saber que en sus últimas actuaciones de la gira de su amigo y compañero de los Floyd, David gilmour, Rick se sentía como renacido, ilusionado y más hábil que nunca. En sus propias palabras afirmó que nunca había sido tan feliz en ninguna gira como en esta última del disco "on a island" de Gilmour.
Rick Wright fue un autodidacta tocado con la varita que sólo a muy poquitos elegidos les da el don de la magia de la música en mayusculas; Sólo muy poquitos tienen la capacidad de ser especiales y de hacer y crear algo diferente a los demás. Él tenía un estilo suyo, único y propio, tanto al piano como en los teclados. Una marca caracterizada por la elegancia y una especial sensibilidad culpable en gran medida de que los pink floyd fueran lo que fueran.
De todas formas más que hablar de todas sus virtudes a mi me gustaría dedicarle unas palabras desde el corazón. Yo conocí a los Floyd en aquellas noches en vela en las que acompañaba el entonces incipiente insomnio de mi hermano Javier Adolfo. Era la época de Antena 3 radio y de Jesús Quintero en "El loco de la colina". Su sintonia de fondo me llegó al corazón rápidamente. Era la canción que teneis a continuación y que podeis poner de fondo mientras leeis. Esos teclados tan sencillos, esos acordes que dan paso a una guitarra sublime que va elevando la tensión hasta la parte vocal me emocionaron y se convirtieron en una de mis 5 canciones favoritas de todos los tiempos. Hoy mientras la escucho y escribo no puedo evitar emocionarme.
Así fue como me empecé a interesar en los Floyd y empecé a indagar en su historia, a buscar sus discos en una epoca en la que no existía el MP3 ni internet y por tanto, una época en la que juntar una discografía te llevaba más de una década. Y así fue como se convirtió en mi grupo de Rock favorito poco a poco. Empecé por el maravilloso "Wish you were here", el "Dark side of the moon"y fueron cayendo progresiva y lentamente todos, hasta llegar finalmente a la primera etapa origen de todo con Syd Barret. En medio de este proceso y como cuenta David (Namuras) en su blog, tuvimos la suerte de verlos en directo dos veces aunque ya sin el excentrico y narcisista, aunque genial e indispensable, Roger Waters. Aquellas noches fueron mágicas y parte de la culpa la tiene el señor que veis es este video de abajo.
The great gig in the sky
Hasta que Waters lo censuró artísticamente a partir de El muro, haciendole participar en las giras sólo como músico asalariado, Rick Wright dejó activamente una enorme huella y extensos arreglos en todos los temas que componían los otros dos Floyd. Aunque también llegó a componer practicamente en solitario auténticas obras maestras entre las que destaco "Us and them" o "summer 68". Está claro que sin él al igual que los otros miembros, el sonido Floyd no sería ese. En ese sentido todos aportaban y todos eran imprescindibles.
Ahora que ya no está, se esfuma la posibilidad de verlo en la siguiente gira. Se esfuma la ilusión de ver su figura tranquila, sus aires de caballero inglés, tan educado y refinado hasta tal extremo que es dificil imaginarlo en esa étapa psicodélica de excesos, de experimentación, de la que fue gran protagonista. Se podría decir, estableciendo un simil musical, que es el George Harrison de los floyd. Un hombre que en lo humano destacó por su bondad y su buena relación con todos siempre alejado de polémicas.
Y como coincidencia, justo ahora en unos dias sale a la venta un discazo que recoge un momento especial de la gira de Gilmour: el concierto que dio en Polonia en los astilleros donde se cocinó el gran movimiento "Solidaridad" del lider Walesa, responsable en mucha medida de los cambios que hubo en la Europa del Este. Esta será sin duda una buena manera de homenajear y oir el último legado de Rick wright y también, sobre todo, de agradecerle tantas y tantas horas de buena música:
¡¡Mil gracias donde estés Rick!!
El "Echoes" fue una auténtica revolución. En él podemos ver las dotes como cantante de Wright, inusualmente por la parte alta de la escala que era la que David manejaba mejor como explicó en un documental reciente.

sylvie dijo
No se le podrá volver a ver en concierto...pero Rick Wright, siempre estará en el recuerdo de todos los amantes de Pink Floyd (entre los cuales también me incluyo)...
Preciosas las canciones que has elegido para poner aquí.
Y perdona que me ría, pero leyéndote pensaba...dios!!...este Barney, ya se me está haciendo un abuelo cebolleta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
TQM rebonico.
17 Septiembre 2008 | 01:44 PM