Resaca post-olímpica y reflexión: vuelta al blog tras vacaciones
Bueno, pues ya se acabaron las vacaciones. Antes de nada perdonad por no haberme despedido y por haber parado el blog en seco durante más de un mes y sin previo aviso. Realmente esta desconexión me ha servido para pillarlo con ganas, siempre dentro de lo que los peques me dejen, claro.
Como podéis imaginar han sido unos días de playa, piscina, de feria de Almería y de por supuesto, juegos olímpicos. De estos últimos quería hacer un comentario acerca de la que he bautizado como la “Medallitis mediática”. Esta es una rara enfermedad que ha afectado masivamente y sin piedad a todos los medios de comunicación; sin distinción entre prensa escrita, radio o tv. El síntoma predominante de este síndrome, que también se ha extendido a gran parte de la población, es la ausencia de total reconocimiento del mérito de los atletas que no hayan logrado entrar en esos tres primeros puestos de medallas. Así pues, las tripas se me empezaron a revolver al oír en la cadena Ser como llamaban “desastroso” resultado o “decepcionante” puesto al obtenido por Paquillo Fernández (7º); Pero, tonto de mi que pensaba que era algo aislado de algún comentarista que no conocía que el deporte funciona así; pensaba que era alguien que no sabía que unos días rindes muy bien y otros no, o que simplemente los demás rinden más y mejor que tú; Pero no, aquello sólo fue el principio de una larga lista de calificativos peyorativos que se han sucedido día tras día, cadena tras cadena y emisora tras emisora.
Pau Gasol con su merecida medalla que sabe a oro: si todos los deportistas de élite donaran a causas benéficas el porcentaje que dona Pau, el mundo tendría más luz... un gran tipo en todos los sentidos
A Paquillo se sumaron los triatletas, que pasaron en menos de un minuto, lo que duró ese ataque a 300 metros de meta, de la gloria al pozo de la miseria que era el cuarto puesto según el avispado periodista. Aquel comentarista “iluminado” que ya daba por obtenida la medalla una y otra vez aún faltando más de 5 kms, pasó a pasar por la “horca informativa” a nuestro campeón mundial Noya y su “decepcionante cuarto puesto” en unas olimpiadas. En fin, así de indignado he pasado estas olimpiadas: escuchando comentarios en ese tono sobre María Vasco, Chema Martínez, Higuero, y un largo etc. La sensación día tras día era que parecía no tener importancia todo aquel puesto que no fuera entre los 3 primeros; parecía además que las medallas ya estaban colgadas antes de competir como pasaba con Paquillo y otros muchos más; En ningún momento he oído el más mínimo comentario en positivo sobre los atletas que han quedado con diploma olímpico, entre los 8 mejores del mundo; Ni siquiera se han nombrado en ninguna lista ni han aparecido en ningún video montaje de esos a cámara lenta hechos para hacerte llorar. Recuerdo la brillante actuación de Iris Fuentes Pila y Natalia Rodriguez en la final de 1500 y no las veo en esos montajes audiovisuales que sólo sirven para gloria de los medallistas. ¿Qué fue del “lo importante es participar?”…. ¡menudo asco!
Li Ning se aproxima al pebetero: emociones para el recuerdo y gran homenaje al equivalente masculino de Nadia Comanecci
Al deportista hay que apoyarlo no sólo en los éxitos sino también cuando no tiene un buen día o simplemente no salen las cosas. Paquillo o Higuero se merecen el mismo respeto que cuando ganan porque lo han dado todo. Chema llegó el 16 en una maratón endiabladamente rápida… ¿y qué? Se dejó el alma en la carrera y lo dio todo y más. Tampoco se ha tenido en cuenta que esos “fracasos” españoles, como el que dicen de Arturo Casado, también lo han tenido otros ilustres e importantes deportistas de otros países, y no sólo hablo de Federer. Y ya para rematar esto que os comento, el Sr. Odriozola hoy sale en los titulares hablando de la “decepcionante actuación española”… Menudo elemento que habla de decepción si García Bragado llega el 4º y se apunta al carro si hubiera conseguido medalla en esos 50 kms marcha. En fin, que la Medallitis que me rodeaba empañó un poco mi vivencia siempre intensa y apasionada de unos juegos olímpicos.
Pero bueno, quitando esto negativo, eliminando los comentaristas espabilados como el que a pie de pista le decía a los deportistas, aún con el pulso cerca de 200, cosas del estilo: “¿debes sentirte muy decepcionada con la carrera que has hecho?”… ha habido momentos increíbles con una cobertura de cámaras sin antecedentes. Sencillamente alucinante en lo visual. Me encantó como a todos, la gran final de baloncesto, la gran final de Nadal, ver a Bekele, la natación, la sincronizada, la pértiga femenina, la reacción tardía del balonmano y un montón de cosas más. Desde luego han sido unos juegos completísimos en lo deportivo y espectaculares en sus dos ceremonias… inolvidables ceremonias y emotivo ver el encendido de la antorcha con ese pergamino que se desenrollaba. Recuerdo cuando en los 80’ mi hermano Adolfo y yo jugábamos a hacer de Li-ning saltando por los sofás de casa. ¡menudo atleta!. En fin, está claro que en España es típico el “hemos ganado” y el “han perdido”. Y está claro que la necesidad, o más bien hambre, de medallas era más una necesidad de autoestima positiva a nivel de grupo (país) que algo deportivo u otra cosa. La dichosa “identidad social positiva” de la que tanto hablamos los psicólogos sociales. J
Almería presentó un equipo alternativo de natación sincronizada pero no aceptaron los manguitos J
Respecto a lo personal, pues lo normal: los peques muy grandes como podéis ver en las fotos, Lucia ya juega a la par de su hermano y ya se comunican plenamente. Aunque son extenuantes, es adorable verlos juntos cuando no se dan cuenta que los miras. Se me caen las babas en el teclado J
De los entrenos, poco que contar, un poco retrasado con respecto al año anterior pero intentaré pegarle un buen tirón ahora cuando pase este Agosto maldito. En fin, saludos a tod@s.
Roberto tiene cara de niño grande desde la última vez que lo visteis; En unos días cumplirá 5 años

Lucia espeluznada bailando con paraguas y con scooby en San josé

Roberto hace dos días en la Feria… ¡como han disfrutado!
La casa de Lennon ya está casi terminada: uno más de los sueños cumplidos de mi hermano Adolfo y una mansión histórica salvada de la ruina. Pronto hablaremos de ella en un post.

El pequeño pero maravilloso castillo de Velez Blanco, pueblo donde mi amigo y compañero de entrenos se casó. Roberto llevó los anillos. Abajo foto de la familia en dicha boda. No sé porqué salgo así si yo no suelo beber cerveza apenas J



anita dijo
hola Barney, parecerá raro, pero salvo alguna qeu otra cosa no pude ver de las olimpiadas, mucho trabajo y muchos asuntos personales. Mi hijo el otro dia me comentó de la ceremonia de cierre y yo led ije "cómo? ya terminaron? asi que imaginate...
pero la vida fluye, los hijos crecen y nos siguen dando alegrias!
besito!
ah, como ves, cambié el dominio de mi blog, lo mismo que antes pero con otra direccion!
2 Septiembre 2008 | 05:32 PM