Enamorado de Mapoma: Crónica de algo más que una carrera
El que piense que la Maratón es sólo una prueba atlética, una simple carrera de fondo, está muy alejado de la realidad. Mucho se ha escrito acerca de la magía que envuelve esta distancia. Durante los 42 kms y casi 200 metros que dura la competición se entremezclan palabras y calificativos con una inusitada intensidad que todos los que os dedicais a esto habeis sentido en vuestras carnes: aventura, épica, dolor, sufrimiento, superación, coraje, emoción, llanto, dureza, límite, agonía, felicidad, compañerismo, nervios, ilusión, excitación, impotencia,.... y muchas más. Decía Sylvie muy acertadamente en su blog que la Maratón (en femenino como a mi más me gusta), es como una pequeña vida dentro de la vida. Y hablaba de sus fases en una de las maneras más bonitas y acertadas de describir la prueba. A mi también me gusta entender la prueba como un viaje de autoconocimiento; un viaje hacia el interior de uno mismo; un viaje en el que cuando regresas ya no eres el mismo. Efectivamente la Maratón te cambia; los kms te dibujan nuevo, igual que hace el viento y la lluvia en el paisaje. No se sabe (o si) el porqué cuando entras a meta y dejas atrás los 42 kms llegas cambiado, con una huella muy dificil de borrar. Es normal: Has vivido una intensa experiencia cuando menos única, en la que se coquetea con la linea que marca los limites de lo fisico y lo psicológico; Y durante la prueba unas veces te mueves más en el lado “duro” de la linea y otras veces en el lado “bueno”. Quizás por eso la Maratón es altamente adictiva: A mayor reto, mayor satisfacción personal conseguirlo. En ese sentido, lograr derrotar a la distancia; lograr sentirse vencedor de esa lucha desigual cuerpo a cuerpo; lograr salir victorioso después de tenerte a su merced ese enorme monstruo que es la carrera; cruzar por meta después de haber pasado momentos literalmente destrozado, casi humillado, es una de las sensaciones más únicas y de indescriptible felicidad que se puede vivir... la de renacer como ave Fenix y lanzarse a correr ese último km que te lleva al arco de meta....¡¡¡Lo he logrado!!! Después de esto, soy capaz de enfrentarme a cualquier cosa.
Impresionante el ambiente de la salida aunque el hecho de no haber “cajones” produce muchas situaciones de choques, pisotones, caidas, etc
Pero sería injusto e incierto creer que la carrera comienza en la salida y acaba en la meta y ya está. Todos los previos y los dias posteriores a la prueba están rodeados de algo especial también. El dia de la competición sólo es el colofón, es “el gran dia”, como la nochebuena o fin de año a la navidad. Pero bueno, dejemonos de reflexiones y vayamos a lo vivido.

Cuando el año pasado corrí en Madrid quedé tan enamorado del ambiente de la carrera que no dudé en volver. Así pues, el domingo me lancé ilusionado nuevamente a la aventura madrileña. Claro que con muchas diferencias: en el 2007 vine basicamente a rodarla y a quitarme el miedo que cogí en mi primera Maratón en Sevilla, de la que me vine con 4 meses de lesión de rodilla. Este 2008 todo era diferente. Ha sido mi mejor año y no podía desaprovechar la oportunidad de poner la guinda a la temporada. Las Medias las había hecho en 1h 21 y 1h 22 las llanas; y las dificiles como el Ejido en 1h 24 o la 1h 26 de la de montaña del Bajo Almanzora. El panorama invitaba a intentar bajar de las 3h. Asi que me puse manos a la obra y empecé a rodar duro en los largos y también a incrementar el kilometraje. Todo bien hasta que a 20 dias de la prueba, como sabeis, los isquios derechos dijeron “basta ya” anunciandome con calambres mientras dormía que estaban saturados, hartos y sobrecargados. Ahí me empecé a poner nervioso. Un parón total a 10 dias de la prueba fue la solución más acertada, amén de los relajantes musculares y estiramientos; Gracias a eso me planté en la salida este pasado Domingo con mucha incertidumbre pero con la mentalidad de siempre. Lanzarme a hacer lo que más me gusta: correr.

Sabía que la primera mitad era rápida y que había que coger renta pero dudaba de como me iba a responder la pierna, asi que decidí salir “taponado” por corredores para evitar la tentación de acelerarme más de la cuenta. Así que, de manera obligada, los 3 primeros kms sirvieron para comprobar que iba a poder correr bien con tan sólo una ligera molestia. Tras eso, cambio de ritmo progresivo hasta coger el 4' 15”- 4'20”.... de esa manera pasé la Media en 1h 31 por mi reloj. Y relativamente entero... De esta primera mitad decir que ha sido la más emocionante y espectacular de mi vida. Era impresionante correr y oir los aplausos, las frases que te dedicaban esos miles de personas, en algunos tramos hombro con hombro sin apenas dejar hueco. Lo recuerdo y no puedo evitar los ojos humedecidos. Este año no sólo la puerta del Sol sino los 4 kms previos estaban abarrotados: la previa a Fuencarral, Fuencarral, la Gran Via, Callado, Preciados, Sol, calle mayor.... ¡Menudo lujo!... se me hace dificil imaginarme otra carrera mejor. Aún me martillean algunas de las cientos de frases que lanzaba el increible público de Madrid. Asi que en ese momento, que podeis ver en las fotos de la organización, llevo una cara de plenitud y gozo, más que Krispin Klander en un baño Turco con Brad Pitt. Para ese punto ya había decidido que el año que viene repetiré. Poco después, en el palacio Real, un pequeño fotografo llamado Roberto y su madre me animaban.... alegría y otra vez el nudo en la garganta hasta enfilar la bajada a la casa de campo.... Pero volviendo a la estrategia: La clave de esta primera media fue mantener ritmo en las subidas y no frenarse en las bajadas. Lo decía un maratoniano experto conforme cruzabamos el rio: “no te frenes que es peor muscularmente”. Asi que aproveché la cadencia esa que he pillado de las series y casi con las mismas pulsaciones, marqué algunos kms por debajo de 4' en esa primera mitad.
Matricula de Honor para el público de madrid. Había tramos como este en el que no había huecos y las frases de ánimo y aplausos te martilleaban directos al corazón...¡emocionante!
Tras bajar a la casa de campo, empezó la vuelta al centro con sus subidas, algunas camufladas, otras criminalmente silenciosas, desgastantes; Pero la idea de que iba en tiempo de 3h 03 y manteniendo los pasos por km me daba alas y me llenaba de moral para afrontar el bajón fisico y psiquico que esta vez me vino mucho antes: en el km 32. Allí recordé que en los entrenos ya había rodado agotado y que sólo tenía que dejar la mente en blanco hasta que pasase esa sensación desagradable. Efectivamente, tras ese km lento a 4' 55”, volví a marcar 4' 16”... y así, como un automata, fuí devorando kms hasta llegar al 35. En ese momento estaba cansado pero con fuerzas; Además este año he aprendido a rodar rápido aunque vaya cansado. Mi saturada mente para entonces sólo podía realizar una cuenta bien sencilla de un hipotético peor resultado: 7km x 5 = 35 min. Miro mi reloj y veo 2h treinta y poco.... ¡¡¡Si rodará a 5', algo que no hago ni en los cansados largos, rondaría como peor resultado las 3h 06' más o menos!!!...ufff!!! ¡¡¡que subidón!!!... De esa manera me animo y sigo a buen ritmo hasta que llegaría mi particular calvario no en forma de Muro sino de una contractura dolorosa en los isquios y cuadriceps de la pierna.... BUENA. ¿¿Cómo??.... La pierna que llevaba 20 dias atormentandome estaba tan fresca y la buena no me dejaba correr. Ahora, a toro pasado, imagino lo que pasó: la típica situación en la que cuando te duele una rodilla o algo de una pierna; sales a rodar y cuando llevas 40' te duele la pierna buena porque inconscientemente lanzas más la zancada o apoyas más con la que está bien para proteger la otra. El caso es que esos últimos kms me supusieron un calvario no de cansancio sino de dolor. No podía estirar porque me daba en el musculo contrario. La pierna era un bloque que apenas me dejaba trotar 100 metros seguidos.... Los kms se sucedieron a una velocidad de 6', de 7' y alguno de hasta 9'... Pasé del sueño a una sensación de impotencia. Había tenido al gran oso madrileño dominado, casi derrotado y ahora quería correr y no podía. La gente me animaba a correr y yo me retorcía de dolor con el gemelo, los isquios, los cuadriceps.... a veces los 3 a la vez, contrayendose de manera anarquica y dolorosa. En ese calvario se me vino la imagen de Abel Antón en su despedida en el millenium Maratón arrastrandose a 5'/km y parándose cada pocos metros mientras le acompañaban decenas de admiradores corriendo a su lado. También recordé como el gran Fabian Roncero perdió sus grandes posibilidades en los campeonatos por los malditos calambres.
Bajada a Puerta del Sol tras el subidón de sentirse dueño de la Gran Via madrileña... ¡¡que ambiente!!
En fin, de esta manera, llegué al Retiro, parandome cada 50, 100 o 200 metros.... ese último km de baño de masas fue también un baño de dolor pero a la vez de alegría.... La carrera una vez más era mia. Y tras saludar a Montse y Robertito con calambre incluido, antes de cruzar meta, creo que esta vez lancé el besito con más ganas que nunca al cielo. Finalmente 3h 17min. 02 seg. Un tiempo muy digno y que hubiera firmado dias antes pero que en vista de lo bien que lo hice me dejó con cierto saborcillo amargo tras haber acariciado las 3h tan cerca del final. Pero esto es maratón y cualquier problema o imprevisto puede ser determinante. Pero no sólo para los populares, también los profesionales sufren esto. Que se lo digan a julio rey cuando tuvo en plena olimpiada, tras 4 años de preparacón y espera, que pararse en un bar a evacuar porque sus bebidas llevaban horas recalentandose en los puestos de avituallamiento. O a chema y De la Ossa en sus primeros maratones....
Un circuito duro a ritmo de 3h y poco; Con fuerzas y ganas para correr pero desde el km 36 era imposible encadenar 200 metros seguidos... ¡que dolor! finalmente una honrosa marca de 3h 17’ 02’’... la pierna “buena” me iba a reventar de tantos calambres. Un calvario que no evitó sentirme vencedor de esta aventura contra el temido “oso madrileño” y sus cuestas. foto acercandome a la llegada En fin, hoy mientras escribo aún rodeado de recuerdos, sensaciones, de agujetas, me siento muy satisfecho porque he logrado el 90% de los objetivos: Logré correr mi 3ª maratón y acabar sin lesionarme; He descubierto cual es mi ritmo de maratón. Este debe ser, intenso pero que te deje respirar medianamente bien, no como en las Medias. También he descubierto que si en Madrid corrí así, en un maratón llano tengo muchas opciones reales de atacar tiempos sub3h. En fin, estoy ilusionado y feliz.
Me encanta este cartel J Pero bueno, lejos de este tocho de ritmos. Lo que queda es la sensación que os comentaba de haber luchado contra tus propios limites, de vencer la distancia, de sentirse protagonista de los aplausos junto a los otros miles de compañeros; realmente una vez más, este tercer Maratón me ha cambiado.... Otro paso más hacia la seguridad, hacia la madurez, hacia la confianza sin limites en mi mismo.... hacia la tranquilidad, paz por dentro; el Maratón te aleja de los miedos porque te renace más valiente; cuando algún problema te ronda te parece pequeño porque lo que has logrado superar es grandioso. En fin, qué os voy a contar?
Representación del Club de Veteranos de Almería el dia antes. Mullor padre e hijo y el maestro Enrique. También me gustaría acordarme de mis compañeros de equipo: El gran Enrique nunca falla y volvió a demostrar por qué era y es uno de los mejores maratonianos de Almería. Paco mullor hijo se estreno en circunstancias dificiles con el talón tocado y consiguió su meta; Y de su padre, ¿qué decir?... un hombre con más años que Matusalen, haciendo 4h 20 en su primer Maratón y precisamente en Madrid, sólo puede ser un superhombre. Respecto a mi amigo Cristobal, compañero de preparación de este Mapoma, decir que ha sido un placer compartir horas y horas de rodajes, charlas, dudas, etc... Él también luchó contra el temido “oso madrileño” y logró vencerlo entrando casi pegado a mi. Felicidades a todos ellos.
Señores, quitense el sombrero ante este hombre de 70 años. El gran Mullor padre entrando a meta en su primera maratón. Todo un ejemplo de que los límites no existen Para cerrar la crónica-tocho, por supuesto no podía olvidarme de hablar de la que se bautizó como “comida de las agujetas”. No os engaño si os digo que estaba deseando conoceros a muchos y daros un gran abrazo. Tanto tiempo leyendo vuestras aventuras ha creado un vinculo de amistad a distancia que necesitaba de un trato más personal. Por supuesto, esas poquitas horas me llenaron de felicidad tanto como la morcilla y cerveza que me bebí después del infierno Mapoma ja ja ja.... Ver a mi Robertito jugar con Encarni y el rebautizado “Slow-tito-Pepe” ; poder saludar a mi admirado Pablo, ver como robertito le daba besitos a Sylvie, todas estas pequeñas-grandes cositas me llenaron de alegría; oir las anecdotas de todos, la del autostopista asesino de Elmo, la del Freddy de Sylvie, etc ¡¡que lujo de compañía tras 4 años de exilio paterno forzado y casi ausente de relaciones sociales!! ja ja ja .... Felicitar desde aquí al gran Santi Palillo y a Miguel por toda la organización incluida la elección del sitio. No dudeis de que a partir de ahora “Nekerun, Elmorea, Slowpepe, el monstruo de Leganes, Wildrunner, nunca hacia atrás, La solitude de Pablo...... etc, etc” ya no sólo serán unos nicks de blogueros sino que supondrán algo más especial; Leeros después de esta experiencia va a ser algo mucho más cercano. Sois muy buena gente y espero repetir más veces. Un gran abrazo a tod@s Abajo: nada como el tren como método de viaje... puedes descansar, leer, hablar, pasear. Os lo aconsejo y sobre todo si habeis corrido una Maratón J



Arriba un grupo de gente que no se le ocurre otra cosa antes de comer que correr 42 kms para abrir apetito... Los hay locos J ¡sois encantadores!



Franfri dijo
Amigo Roberto, eres un peassso de maestro. Mi más sincera enhorabuena y mi felicitación por tan increíble MAPOMA que te has marcado. Cada vez que leo tus crónicas me emociono, tio, y se me ponen los dientes largos.
Yo necesitaba una meta para echar a correr, y, tras ver el MAPOMA por la tele, creo que ya tengo una meta para 2009.
Un abrazo enorme y a ver si nos vemos por ahí
2 Mayo 2008 | 01:32 PM