“Carrera de la convivencia” de la Cruz Roja: El relevo generacional llama a la puerta

Ayer fue uno de los dias más felices de mi vida. Como veis en la foto, mi pequeño Roberto, con sus 3 años y medio, “corrió” su primera carrera. Era la ocasión ideal, porque al ser benéfica y simbólica, muchos de los participantes iban andando con sus niños. Asi que, aunque en un principio ibamos de espectadores, acabamos enfrascados disfrutando como marranillos en una charca. Y es que con tanto regalo, el niño no daba abasto. Para empezar le zampan una camiseta roja que aunque le quedaba como un camisón le hizo mucha ilusión. Acto seguido le pegan el dorsal. En ese momento los ojillos le brillaban de alegría porque él siempre juega en casa “a las carreras” con mis dorsales. Si le vierais la cara.... Y justo ahí sonó el disparo de salida y le vinieron los nervios de golpe: “corre Papale que se van”. Asi que salimos los últimos, aunque con el ritmo “fulgurante” que llevabamos (9'/km) pronto empezamos a adelantar “corredores”: algún que otro carrito con bebé, unas cuantas pensionistas con su camiseta roja y niños de su misma edad.

Al principio corrió casi 200 metros seguidos; Tras eso el cuerpo le pedía descanso... asi que estaban los hombros del padre para no perder la marcha. Cuando descansaba un poco otra vez al suelo: “papale bájame”.. así, al km y medio, llegamos a otro momento emocionante para él y que siempre le ha llamado poderosamente la atención en la tele y en los videos que ve: el avituallamiento. Asi que, allá que se lanza con su mano levantada a por agua y yo diciéndole: “cógela sin pararte, venga”... Eso si, lo de beber en marcha aún no lo domina.... ja ja ja.... 
Tras eso, avanzamos hasta más o menos el km 2 y enfilamos otra vez hacia la meta. Ahí ya venían de vuelta los primeros corredores asi que empezamos a aplaudir sin parar uno a uno. Por supuesto Roberto iba más en hombros que corriendo. Eso si, al volver a pasar por el avituallamiento recogió su segunda botella entre las sonrisas de los voluntarios de ver “las pintas” que llevaba con la camiseta 3 tallas más grandes com podeis ver en las fotos.
En fin, así seguimos: andando, a hombros y trotandillo, hasta los últimos 50 metros. En ese momento los dos nos pusimos a correr de la mano. Además, es que él llevaba dias diciendo que quería correr de la mano de papá, en referencia al video del mapoma con los padres e hijos entrando a meta... Aquel era el dia ideal para ello... El tio estaba agotado pero no paraba de correr... Yo le animaba: “mira, vamos a llegar, lo hemos conseguido!!”... Bueno, imaginaros al llegar a meta... no lloré por vergüenza y porque estaba el fotografo disparando a diestro y siniestro. Pero os aseguró que me emocioné muchísimo. Nada más llegar, una muchacha le colgó una medalla nada menos que de “oro” :) “Esta es tuya hijo. La has ganado tú” y le dí un gran abrazo.

"Mi primera medalla: nada más que por este tesoro ha merecido la pena"
Pero como todo buen corredor, enseguida fuímos a comprobar la famosa “bolsa del corredor”: la camiseta ya la teniamos, pero nos esperaban botellas de litro de zumos minute maid antioxidantes (que lujo!!) y unos bocadillos gigantes de diversos sabores. Si le vierais devorando el bocata de queso casi más grande que él... ¡menudas pintas!..

y mientras yo babeando de orgullo. Y eso que siempre he detestado a los padres que intentan “obligar” a sus hijos a tener sus mismas aficiones. Pero no es mi caso, mi conciencia está tranquila porque no tengo duda de que Roberto elige libremente y lo seguirá haciendo siempre. Es lo que mi padre me inculcó antes de irse y así lo haré yo con mi hijo. Además, desde chiquitito ha estado enamorado literalmente del ambientillo de las carreras. Él, en vez de decir llevame a los columpios, decía que le llevaramos al estadio. Ya veremos dentro de unos años si hace o no hace deporte y si le duran o no las ganas de correr que tiene. :)
En fin, tras todo el torbellino de emociones nos fuimos a casa a contar la inesperada experiencia: Como os he dicho, ibamos a animar nada más y acabamos viviendo uno de lo momentos más maravillosos que puede vivir un atleta: la primera carrera de su hijo. Espero que no sea el último... Ya lo veremos. Un gran abrazo para todos/as.


barrilete dijo
si señor,
es el debut de una gran promesa!!!!!!ese bajara de 1:24 y descalzo!!!!
por lo que veo lo pasasteis de escandalo!!!
yo este fin de semana voy para Almeria a la comunion de mi ahijado,que gnas tengo, no se siestare uno o dos dias...pero si tienes pensado salir el Domingo temprano a correr cuenta conmigo.
...por cierto te veo mas delgadito no?
bueno un abrazo para ti y muchos besos para tus niños.
15 Mayo 2007 | 12:25 AM