Mapoma 2007: De como me enamoré de una carrera mortifera y devastadora

Por fin puedo escribir mis impresiones sobre MAPOMA 2007; Aconsejo antes de que sigais leyendo, que el que no este metido en el mundillo no se aventure a leer esta tonelada de letras.
Es tal la cantidad de sensaciones, sentimientos, vivencias que me he traido de Madrid que no se por dónde empezar. Todo ha salido perfecto. El guión que llevaba escrito, no sólo se ha cumplido a la perfección, sino que a medida que se sucedian los kms, se iba reescribiendo en una versión infinitamente más mejorada. Y es que para mi, el Mapoma han sido sin duda los kms que más he disfrutado en toda mi vida. En estos incluyo los más de 2000 kms de entrenamientos anuales y no sólo las competiciones.
Como sabeis, mi idea era salir sin cronometro y dejarme llevar por sensaciones; No pretender marcas, abandonarme a rodar con la única pretensión de luchar contra la distancia, con la única idea de acabar y disfrutar de la que decían la Maratón con más ambiente de España... ¡que razón tenían!. Y es que dos ideas basicamente me llevaron a correr Mapoma: por un lado, quitarme la amarga sensación de Sevilla (a pesar de una marca aceptable) de que yo no valía para esa distancia; Y por otro, comprobar el aguante de mis rodillas y certificar que lo de Sevilla y los 4 meses lesionado fué algo puntual. Os aseguro que cuando en el km 37, rodando lo más suave que puedo, en el circuito más criminal para una maratón, con tan sólo un kilometraje semanal medio de 55 kms, iba en tiempo de 3h 20' y sin dolor en las rodillas, me dí cuenta que ya me podía sentir plenamente “maratoniano”. Titulo que aún no me atrevía a usar por una cuestión de orgullo atlético.
Lo que viví en Sevilla, mi primera maratón, fue tremendo pero es que el Domingo fue como multiplicar esas sensaciones por 10 o por 20; Todo en Mapoma era más grande: las avenidas de 10 y 12 carriles llenas de lado a lado; la cantidad de gente animando en la calle; los voluntarios, la música, los disfraces de algunos, los edificios... todo impresionante. Pero si me tengo que quedar con algo es con el público, por número y por efusividad en sus aplausos y gritos de ánimo. 
Por eso un momento que verdaderamente me marcó e impresionó fue el paso por la puerta del Sol. Parecía esas etapas de ciclismo en las que coronas en montaña. El público apenas dejaba un pasillo para 2 o 3 coredores en paralelo... Gritaban sin parar, aplaudían a rabiar y mientras tú, tenías que correr con un nudo que no te dejaba ni decir gracias porque si abrias la boca se te saltaban las lágrimas... Era increible y emocionante vivir aquello. La gente te miraba y te decían frases que casi te hacian llorar. Pero bueno, vayamos más ordenados que esto no parece una crónica.
El dia previo, Alex y yo, ya estabamos a las 7 de la mañana en el tren hablando de los temas importantes de la vida (sexo claro). Un viaje lleno de risas que se nos hizo corto. Tras desembarcar en Madrid el burro se zampó 3 tubos sin estar acostumbrado, asi que en el viaje en metro a la feria del corredor iba simulando el baile de las strippers agarrado a la barra del vagón. Más risas claro!. Tras la feria, nos vamos a cenar con Barrilete. Menudo futuro a corto plazo tiene el bicho: va a fulminar marcas antes de que se de cuenta... Su marca del otro día en Madrid equivale en un maratón llano por lo menos 10 o 15 minutos menos. ¡Felicidades Barrilete!
Y tras dormir 4 horitas profundamente llegan los nervios por primera vez en toda esta aventura. ¡Estoy atacado! Recojo a Alex y como estabamos en Chueca, el camino al único bar de desayunos abierto a las 6 de la mañana en esa zona, se convierte en un rosario de piropos a nuestras piernas... ¡si es que la depilación sirve para algo!... En el bar, gay también por supuesto, las piernas de Alex y su sonrisilla de golfo disparan las pulsaciones... Finalmente recojemos a Barrilete y nos vamos...
cuando veo plaza Colón me entran los nervios y las prisas... Quedan 20' y no he dejado las cosas en el guardaropa!!!... ¡Es todo tan grande!... Y esa es la primera imagen impactante para el recuerdo, los corredores colocados ya en la avenida de lado a lado... ¡uff! ¡que emoción!
Vemos a Fabian Roncero y Alex le grita: “Eres el mejor Fabian”.... Nos despedimos y cada uno busca sitio.... Alex se va hacia delante intentando por última y enésima vez que vaya a un ritmo más vivo junto a él: “tú puedes ir conmigo la mayor parte del recorrido, no seas tonto”... pero hoy no es el dia, asi que me voy a la parte de atrás, con el globo de las 4 horas delante mia.... Tras mear ¿10 veces?... me coloco y por fin se me pasan los nervios.
Segunda gran imagen para el recuerdo: Disparo de salida y cientos de camisetas cruzan el cielo por encima de los corredores hacia ambos margenes. ¡alucinante!... Otra vez con la cara de bobo, mirando de un lado a otro como un cateto; Parecía el dia de graduación cuando vuelan los gorritos de los graduados. Por supuesto no llegan a los familiares asi que sería un buen negocio recogerlas y revenderlas en un rastro ja ja... Tras eso, pasan 3 minutos hasta que paso por la salida y pongo en marcha mi cronometro... ¡3 minutos!.... Empiezo a correr y me despido del último resquicio de nervios.
Desde que salgo me pongo por inercia a mi ritmo “lento”: 4' 50'' y empiezo a subir castellana pegado a la derecha adelantando sin cesar. Al pasar bajo los puentes elevados la gente nos grita desde arriba... Aún no hay mucho público pero más que cualquier otra carrera que haya corrido. Pasan unos minutos de subida suave pero continua y viene la tercera imagen impresionante: Miles de corredores reflejados en los cristales de las Torres Kio... Parezco un niño en la cabagalta de Reyes Magos.... Pienso: “¡Vaya foto alucinante sería esta! Miles de corredores proyectados hacia el cielo en los espejos de estos dos rascacielos madrileños”. Sin darme cuenta comienza la cuesta abajo y me lanzo a 4' 30'', intento frenarme pero cuesta abajo me desgastaría más muscularmente que bajar a ese ritmo asi que aprovecho las bajadas para pararme a mear en 4 ocasiones más y así no caer presa del cronometro y mi habitual “pique” con él. Las cuatro veces me paro sin ganas ya que no quería pasar la primera media en menos de 1h 45, cosa que no conseguí porque pasé en 1h 41'.... Satisfecho por seguir a rajatabla con el guión: “Pasar la Media Maratón como si no hubieras empezado a correr” deciamos en el post del otro dia. Efectivamente, estaba entero a pesar de llevar 21 kms de cuestas... En ese momento, bronca de los corredores al globo de las 3h 30'... “Vas lanzado tio!!! Afloja!!!”... Bronca con razón porque iba en tiempo de 3h 20'... Finalmente no llegó ni en 3h 30'... Como liebre ese no repite, seguro. En esa primera mitad, fuí guardando fuerzas, obsesionado por la hidratación porque el agua que te bebes en el km 5 es la que usas mucho después, cuando el calor apretaba y el circuito se convertía en un infierno de toboganes. Cogí todos los avituallamientos con agua e isotónicos pero no todos tenían acuarius, otros daba nestea. Me parece un disparate que pongan un diurético como el nestea en una maratón, que además no repone potasio ni sodio que es lo que sí hace el isotónico, con el consecuente riesgo de calambres y cosas peores. Muy bien también la colocación de contenedores ecologicos para tirar las botellas en carrera, por cierto me choqué de lleno contra uno de ellos por dar una botella a uno que iba medio muriendose detras mio. ¡Que torpe!...

Otro momento para el recuerdo en esa primera mitad, aparte de la espectacular Puerta del Sol (sin duda el mejor), fue ver gente de Almería, de mi barrio de toda la vida, animando... Imaginaros la emoción de ver a una vecina mia entre cientos de miles de personas... “¡¡viva Almeria!!” fue lo que me salió en aquel momento de euforia... ¡otra vez la cara de bobo ilusionado!.
La segunda mitad se presentó mucho más, no dura, sino terrible, aniquiladora... No cabe en la cabeza como pueden poner una maratón en un recorrido así. Había gente andando ya en el km 23. La gente protestaba... Otros decían “Madrid es así”... o “Se están cargando el maratón”... “la gente no va a venir más”... Por supuesto que Madrid es duro, no es para hacer marcas. Todos lo sabemos. La ciudad está sobre un montón de colinas. Pero la tasa de abandono de este año, restando la gente que se apunta y que después no corre, es la más elevada de Europa. No pueden abandonar 4000 personas de cerca de 13.000. Si leeis los foros, por cada uno que, como yo, dicen: “pienso volver el año que viene” hay diez que dicen que no pisarán Madrid nunca más. No sería dificil hacer un circuito más llano y menos traicionero haciendo una doble vuelta. No sé como las “mentes pensantes” no lo hacen.
Para mi, esa segunda mitad estuvo dominada por la concentración... Mi prueba comenzaba ahí; Mis dudas sobre las rodillas, sobre mi capacidad de maratoniano se resolverían en esos kms. Y así me metí, sorprendentemente entero del todo, en un km con mal recuerdo para mi... km 32.... Donde me casqué las rotulas en Sevilla. Al pasarlo, la sensación fue de alivio físico y psicológico... No tenía molestias... No estaba cansado... seguía disfrutando como un marranillo en un charco de la carrera y de lo que la rodeaba: de las frases de los corredores, de las frases que lanzaba el público volcado.

Y así, al mismo ritmo, el km 33, 34, 35, 36.... estaba alucinando porque veía que iba en tiempo de 3h 20, en Madrid y entero. Aunque cauto, me preguntaba si me golpearía el tio del mazo. Y llego el 37, algo cansado y primer aviso en la rodilla derecha pero me tranquilizo pensando “leve y en otro lado... no te preocupes”... veo a los voluntarios ofreciendo reflex casi en el cartel del 38 y no se me ocurre otra cosa que pararme al prncipio de una cuesta a que me lo apliquen en las rodillas... cuando quise reanudar, me di cuenta que llevaba 38 kms en el cuerpo y empecé mi minicalvario. La cuesta se presentaba imponente ante mis ojos, empecé a correr y las piernas parece que me decían: “tonto, capullo, ¿para qué te has parado?”... Ahí me dí cuenta que arrancarme a correr seguido y sin pausas me iba a llevar 10 minutos de perdida por lo menos... Elegí el peor sitio para pararme: cuesta arriba. Asi que, a andar 10 metros, correr 100, andar 20 metros, correr 150... así hasta que al pasar la plaza de toros (creo), comencé a trotar con regularidad gracias a los gritos del público, que cada vez era más numeroso de nuevo. Antes, cuando aún andaba, me encontré otra vez a la rubia almeriense gritando como una descosía: “vamos Adolfo, no te pares, vamos Adolfo!!!“.... Lo de “Adolfo“ es porque mi familia y yo eramos los heladeros del barrio. Y es que los “Helados Adolfo“ eran los más importantes de Almeria en los 60', 70' y 80'. Ahora tengo 3 hermanos reflotando la empresa para adaptarla a los tiempos modernos. Pero, volvamos a la carrera. Ver a la hermana de Mª del Mar, fue como ver a un ángel (además es que es guapetona), me puse en marcha otra vez, sin fuerzas, sólo por corresponder tanta efusividad y empeño. Gracias desde aquí. 
Así me arrastré irregularmente hasta el 40 donde un corredor me empujaba cuando me veía vacilar... “No te pares más“.... asi hasta que a la de tres, el muchacho consiguió que cogiera mi ritmo bueno... Y aquello cada vez era más emocionante: cada vez más gente acercándose al final. Todo cuesta abajo... y cuando volvía a disfrutar y otra vez a mi ritmo...¡zas!... vasto interno derecho montandose... grito y a estirar el cuadriceps apoyándome en el hombro de una señora: “No te preocupes chaval, ya estás ahí“... Yo sonreía sin parar, estaba en el km 41 y no me podía creer ver tanta gente.... “Gracias señora tenía que estirarlo“... A seguir... Y ahora viene el segundo gran momento del día: la curva y la entrada al parque del retiro. Joder! Ahora los gemelos montándose!... ¡A la mierda!... ¡no me paro!... Enfilé la recta con estilo, mirando emocionadisimo a un lado a otro, intentando retener en memoria el máximo de detalles, de sensaciones.... Con los ojos lagrimosos, el nudo otra vez en la garganta cada vez más grande de ver como “tiraban“ los niños por encima de las vallas para entrar con sus padres; Me acuerdo de Roberto, Lucia y Montse.... Y sigo saboreando esa recta.... la gente arrastrándose, otros apretándo, y yo, con la sonrisa de oreja a oreja, volví a mirar al cielo, levanté mis dos indices y le dediqué el momento a mis padres pensando que deberían haber estado ahí si la vida no fuera tan injusta a veces. 
El crono, lo de menos: 3h 33 min... Quizás si hubiera tenido el aliciente o la obsesión de la marca y conociendome, no me hubiera parado ni a echarme reflex y hubiera hecho 3h 20 casi seguro, pero me da igual. Sé que, a diferencia de Sevilla, aquí entre por meta entero y completo. De hecho seguí corriendo 100 metros más para buscar a Alex y abrazarlo: “Alex ya no lloro (ja ja)“ le dije riendo. En Sevilla prometí no correr nunca más y aquí no hacia más que repetir: “el año que viene repito“... Y es que disfruté como un niño desde el km 0 hasta el 42, incluidos los 2 kms de dudas y bajón. Y es que creo que lo que ha hecho tan especial esta maratón ha sido sin duda ver a tanta gente involucrada desde todos los lados: desde el nuestro, los que corremos; pasando por los voluntarios y resaltando finalmente al público que nos ha hecho sentir durante unas horas protagonistas de bonitas historias de superación y épica. Hemos sido objetivo de miles de aplausos y gritos durante horas y eso, vale la pena volver a vivirlo por muy malo que sea el circuito. 

La tarde del Mapoma como podeis imaginar, Alex y yo, junto a su tio Manolo, una gran persona, y mi querido Ismael, acabamos con la existencia de cerveza; Acabamos en “The quiet man“. He intentado colgar videos de la fiesta pero es que Alex se empeñaba en exhibir sus “atributos“ y no me refiero a sus potentes cuadriceps... De hecho, una de las peliculillas la he titulado “por quien doblan las campanas“ por las “campanas“ de Alex claro ja ja


Un saludo a todos


Jaime dijo
Barney, después de leer tu relato no se que decirte ni por donde empezar. Las sensaciones que han sentido son tan intensas que es dificil hablar sobre ellas. Correr el maratón de Madrid es alucinante, por muy duro que sea y como bien dices el paso por la Puerta del Sol es para que te salten las lágrimas de emoción. Yo siempre lo he recordado como tu lo describes, como si estuvieses en la vuelta ciclista a España.
Solo darte mi enhorabuena de corazón por correr tan bien y por saber disfrutarlo tanto. Tuvo que ser muy duro ese arranque cuesta arriba tras el reflex pero tu eres de otra madera que el resto, campeón.
Me dió mucha pena no haber ido este año y no haber podido coincidir contigo y espero que haya otra oportunidad.
Enhorabuena Barney, por la carrera y por transmitirnos tan bien tus sensaciones.
Solo un pero, en la próxima...te llevaré a un sitio a desayunar más acorde con nuestros gustos y orientación jejejejejee veo que en eso también triunfasteis.
Un fuerte abrazo,
jaime
25 Abril 2007 | 09:00 PM