"X Media Maratón Bronquítica de Almería"
Es verdad que detrás de cada carrera existe una historia de superación: luchamos continuamente contra el crono por bajar nuestras marcas, contra el calor, contra dolores musculares, contra el agotamiento de nuestras piernas, contra recorridos y circuitos durísimos; Llevamos los cuerpos y las mentes al límite del sufrimiento, a veces hasta agonía; al año recorremos incesantemente miles de kms para que sólo un día, uno sólo, se vean nuestros frutos: El dia de la competición. Y ese día soñamos con que no nos moleste nada ni tengamos ningún percance de salud; pero a veces no es así, y esta vez me ha tocado a mi. La semana antes a la carrera, la gripe atenuada por la vacuna (gracias a Dios) me tenía en cama con fiebres rondando entre 38 y 39; lo peor no ha sido eso sino que el viernes y el sábado estaba tan mareado que no tenía fuerzas ni para tirar del carro del Alcampo con lo que pensaba: "¿cómo leches corro yo mañana?". Para rematarme cuando mejoré de la gripe se me empezó a "coger" en el pecho con tos de esa productiva tipo "blandiblup".
Entonces, ¿Qué me animó a correr enfermo por primera vez?.. supongo que muchas cosas: sentir querer salvar parte de tanto trabajo previo, tanto entrenamiento no merecía la pena tirarlo a la basura; también por el subidón de la competición pero por una cosa más: Correr con mi verdadero ídolo desde hace más de una década: Martin Fiz. Con él empezó todo el boom del maratón en España; Aún recuerdo el día del europeo de Helsinki, la imagen de los 3 españoles abrazados en meta... Hasta ese momento la palabra "Maratón" nunca había tenido importancia para mi siempre pendiente del 1500 de Abascal, Gonzalez y después Cacho. Pero ese dia se plantó el germen causante de que hoy en dia, todos los domingos cientos de miles de españolitos se calcen las zapatillas en las múltiples carreras populares y en sus "rodajes largos" dominicales.

Asi que el sábado me lanzé a cumplir mi sueño de conocer a Fiz. En la feria del corredor me encontré con Franfri y de allí nos fuimos a la conferencia. Tras la charla, aparte de firmarme su libro y sacarnos unas cuantas fotos, tuve ocasión de intercambiar una pequeña conversación con él. Ya lo tenía claro: Estaba tan emocionado que decidí que si no tenía fiebre correría
La Carrera
Por la mañana tenía más tos y la sensación de ahogo era mayor pero el cuerpo estaba un poco más recompuesto en cuanto a fuerza se refiere. En resumen "hecho una mierda" pero feliz de estar otra vez a punto de competir. Allí en el tunel de calentamiento un hecho que marca otra vez la diferencia entre el futbol y los demás deportes: Uno de los más de mil corredores que seguían su ritual precompetición se colocaba el dorsal con sus imperdibles; Efectivamente, allí entre la muchedumbre, un "anónimo" y solitario Martín Fiz se ponía sus calcetines y zapatillas como uno más. Todo un campeón del mundo entremezclado con la masa de corredores populares en el tunel de una manera tan natural que nos hace una vez más reflexionar: ¿se cambiaría Ronaldo o Bechkam de esa manera?.
Bueno, cuando nos dirigiamos por la rampa hacia el exterior del estadio, miro a mi izquierda y .... ¡otra vez Martin Fiz!... asi que mientras andamos hacia la linea de salida intercambio bromas con él sobre lo poco "curtidos" que estamos los almerienses con relación a los de Vitoria en lo que se refiere al mal clima que hacía.
En fin, mi estrategia fue sencilla esta vez y se basó en seguir dos consignas: 1) No comprometer la ventilación, por lo que seguiría un ritmo "cómodo" para mi 2) Hacerlo en menos de 1h 30'. Y así fuí toda la carrera; entre 4' 05'' y 4' 15'', regulándome a un ritmo lento para mis piernas pero malo para mi debilitado cuerpo que me pedía más cama.
Así que entre tos y tos fuí comiendome kms sin estar a gusto en ningún momento pero por dentro feliz porque sabía que no me hubiera perdonado no correrla. Como a todos, se me atragantó desde el 17 al final, por el maldito viento frio que no sólo te frenaba sino que te ponía mal cuerpo. Pero bueno, el premio estaba en esos maravillosos 500 últimos metros en el estadio. Entrando al mismo me crucé con Cristobal. Como no había mirado el cronometro pensaba que iba mal de tiempo y al ir sobrado de piernas me hice un sprint innecesario porque me sobrababa un minuto entero. Desde la grada se oyeron varios "corre papale!!", mi grito de guerrra; era la novia de Alex que momentos antes le había gritado: "corre cariño que esta noche te has ganado tu premio!!!!".... :)
Finalmente 1h 28' 59'', un tiempo muy lejos de la 1h 24' o 1h 25' para las que estaba preparado ya desde hace semanas. Pero muy valioso teniendo en cuenta todas las circunstancias en las que corrí. Alex si hizo 1h 24' y entró el 57 de la general, un tiempazo para el viento que hizo.
En fin, mi media maratón número 17 me ha dejado buen sabor de boca porque enfermo y a "medio gas" he conseguido un buen registro; y porque me hace sentirme muy orgulloso por haber tenido la valentía de salir a la calle a correr en lugar de quedarme en casa o en la grada.

Foto: Pepe y alex, con ellos hubiera ido yo si no hubiera estado enfermo

Franfri dijo
Roberto, te envío desde aquí mi más sincera enhorabuena por la gran carrera que hiciste, sobre todo teniendo en cuenta la situación en la que saliste. Cuando nos cruzábamos contigo comentábamos que te veíamos con malilla cara, pero aún así hiciste una gran marca considerando todas las circunstancias. Me alegro de que no te haya pasado factura. Seguro que encontrarás esa carrera en la que estarás por encima del crono. NO me cabe duda.
Una cosa: en un ratito actualizaré mi diario, y me has leído el pensamiento (en lo que a las fotos se refiere). Y conste que no me he copiado ... ya verás ...
Un abrazo y cuidate
31 Enero 2007 | 08:17 AM