San Silvestre Huercal Overa: La guinda a mi mejor año deportivo
El Domingo pasado, nuestro viejo planeta despidió un año más sintiendo sobre su desgastada corteza, como cientos de miles de zapatillas golpeaban con alegría, ilusión y mucho esfuerzo. Entre esos afortunados estaba yo. Era mi segunda San Silvestre y a pesar de la presión que llevaba porque siempre buscas superar tu marca, la sensación predominante era felicidad; Feliz principalmente porque tenía salud para poder correr; 
Esa es la mayor alegría que debe tener un atleta, ya sea profesional o aficionado. Y es que este 2006 le ví las orejas al lobo: una lesión de 4 meses en los que no podía levantarme de la silla, bajar escaleras o simplemente estar sentado con las piernas flexionadas, sin aquel dolor agudo y continuo en la rodilla. Al final no era tanto, sólo que los cartilagos tardan mucho tiempo en crecer y regenerarse. A pesar de eso, este año he corrido 1700 kilometros: Entre esos están mis primeros 42 kms, muchas medias maratones y alguna que otra carrerita corta. En fin, extremadamente contento y por eso, para despedir el año me lancé a la San Silvestre de Huercal Overa ya que la de El Ejido fue un dia antes y yo trabajaba; Además de que, incomprensiblemente, nuestra ciudad no se digna a organizarla desde hace años. Nadie conocido supo darme referencias de esta carrera, asi que Pepe Diaz y yo nos fuimos a la aventura sin saber si era muy numerosa, si habría buen nivel, la duda del circuito...
Ya allí nos encontramos un ambiente animado; numerosos corredores de los clubes de Murcia, Lorca o Cartagena se juntaron con los almerienses que hacian “doblete”: Luis Sanchez, Bolea, etc...
De los nuestros se presentaron allí Jose María el profesor y Miguelillo, ambos con las piernas cansadas aún de los 11 kms de la San Silvestre de El Ejido. ¡Eso si que es amor por el deporte!... Tras las carreras de los más pequeños nos ponemos en la salida y nos informan de que son 5 vueltas a un circuito de 2 kms. Lo que no sabiamos aún era la cantidad de giros que había que dar: 7 giros por vuelta, 2 de ellos de 180 grados, de esos que te tienes que parar en seco y volver a arrancar. Si a mi me costó darlos que iba a 3' 50'', ¿¿cómo leches los daría el primero a menos de 3'/km?? En total son 34 giros que te rompen un poco el ritmo y hacen que pierdas al menos 30''. En cuanto a lo que hice y viví yo en carrera, debo decir para empezar, que sigo pensando que los “diezmiles” son agónicos. Desde que salí fuí rozando mi umbral láctico e incluso en el primer 2000 me pasé un poco al no conocer el recorrido, lleno de curvas y de no despreciables cuestas: 3 kms en total (600metros según mapa cada vuelta). Así empecé los 2 primeros lanzándome a 3' 45'' incluyendo la subida. Estos 2 kms me machacaron y empecé el sufrimiento antes de lo esperado. Cuando pasamos el 4000, Pepé, que se quedó atascado en la salida sin poder adelantar, tomó el barco y nos animó a seguirle a mi y a Jose Mª, tarea que sólo pude hacer 1 km....
A partir del 5000, como el circuito permitía vernos contínuamente, lo tome de referencia para que no me “metiera” muchos metros en cada vuelta. Lo que perdía subiendo lo compensaba bajando más rápido, con lo que nunca recuperaba pulsaciones. Por entonces Jose María era mi liebre y yo intentaba no separarme de él. En el 6000 iba roto y desfondado pero aguanté el tipo y logré no bajar mucho el ritmo: 3' 55''. En ese momento, pensar en las 2 vueltas que me quedaban y sobre todo, pensar en las 2 subidas que me quedaban fue un calvario para mi. Ahí la carrera ya era agónica. No sé cómo tuve fuerzas y llegué al 8000;
Entonces ví un poco de luz...”¡Esto se acaba ya!”... pensé. Pero en la última cuesta sentí que me “iba a dar algo”... aflojé a 4' y decidí jugarmela con el último km que era cuesta abajo y llano.: Efectivamente, me hice un mil a 3' 40'' de esos en los que los últimos 500 aprietas los dientes y brazeas como si fuera un sprint. Al final cumplí sobradamente (38' 45'') el objetivo de bajar “oficialmente” de 40' por lo que no cabía en mi de la alegria. La media por km salió a 3' 52''... Muy bien!!
Finalmente, resaltar al “maestro” Pepe Diaz, capaz de hacer un largo el dia anterior, entrenar por la mañana y competir por la tarde haciendo 37' cortos con sus casi 50 años. Destacar también a Jose Mª que está tan fuerte como el año pasado y a Miguel que cada vez que podía y nos cruzabamos me animaba a conseguir la marca. Bueno, esta es la crónica de mi carrera. Un fin de año como se merecía el 2006, el año en el que me hice maratoniano y en el que mis marcas mejoraron espectacularmente. Esperemos que el 2007 se presente bueno también. Saludos.

Llegada tras Jose Mª

David Caparrós dijo
Yo me pierdo con tanta cifra, pero de lo que estoy seguro es de que estás hecho un monstruo y como sigas así cuando tú llegues a los 50 vas a estar más cachas que tu alter ego Vin Diesel :-D
3 Enero 2007 | 11:32 AM